El casco de un caballo debe mantener la elasticidad adecuada para absorber la tensión del trabajo. Esto solo se logra manteniendo un cierto porcentaje de agua en el casco, que varía de un caballo a otro. La manteca de karité aplicada al casco crea una barrera que aísla el clima externo del nivel óptimo de humedad fisiológica. La flexibilidad, elasticidad y equilibrio del casco del caballo requieren el uso de productos de alta calidad.
La manteca de karité proviene de las semillas del fruto del árbol de karité y es naturalmente rica en vitaminas A, E y F. Es altamente emoliente y adecuada para curar grietas y deshidratación, nutriendo profundamente el casco.
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